Aprueban presupuesto sin votación

Armando Alonso González, Departamento de Relaciones Públicas, Prensa y Protocolo.
Asamblea Legislativa.

29 de noviembre del 2016 – El presupuesto para el ejercicio económico del próximo año fue aprobado sin votación pues se rompió el quórum a las 8.42 minutos de la noche, quedando aprobado automáticamente el plan de gasto con un recorte de 22.018,130. 914 colones.

A esa hora el primer secretario del Directorio Legislativo pasó lista de los presentes y solo 37 diputados permanecían en la sala de sesiones lo que causó la ruptura del quórum pues se necesitan 38 legisladores para continuar con la sesión plenaria.

Dentro de las rebajas aprobadas al plan de gastos en la Comisión Permanente de Asuntos Hacendarios y ratificado por el Plenario Legislativo están:

Rebaja al Patronato Nacional de la Infancia por 25 mil millones que aumentará los recursos para el Ministerio de Seguridad para la creación de 1500 plazas de policías. Rebaja al PANI por cinco mil millones para aumentar recursos para el Poder Judicial.

Recortes a los siguientes Ministerios: Presidencia de la República 133 millones; Ministerio de la Presidencia 125 millones; Ministerio de Gobernación y Policía 71 millones;  Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto 544 millones; Ministerio de Hacienda 1.300 millones; Ministerio de Economía, Industria y Comercio 369 millones; Ministerio de Justicia y Paz 505 millones; MIVAH 26 millones; Mideplan 81 millones; MICIT 590 millones; MINAE 669 millones.

Los ministerios que sufrieron los mayores ajustes fueron el de Obras Públicas y Transportes con 3.923 millones y el Ministerio de Salud con 3.625 millones de colones

El Gobierno envió a la Asamblea un plan de gastos por ¢8.943.201,5 millones.

Datos del Ministerio de Hacienda revelan que “la estimación de ingresos para el 2017, por recaudación de impuestos, transferencias, contribuciones sociales e ingresos no tributarios asciende a ¢4.838.966,6 millones (¢4.8 billones). Esto significa que la suma restante para cubrir el presupuesto, ¢4.104.234,9 (¢4.1 billones), debe financiarse con deuda externa e interna”.

El informe afirmativo de mayoría revela que “para el 2017 se presupuesta como gastos corrientes un monto de ¢6.469.680,3 millones, que equivale al 72,3% del Presupuesto Nacional. Si al presupuesto total se le extrae los recursos destinados a la amortización (Transacciones Financieras), entonces encontramos que el gasto corriente representaría el 91,0% del total presupuestado, dicho de otra manera, de cada 100 colones 91,0 colones serían estrictamente gasto corriente”.

Mientras que para el gasto de capital asciende a ¢633.754,2 millones, representan el 7,1% del Presupuesto Nacional (a agosto del 2016 significan el 6,3%) y está creciendo el 25,9% (¢130.458,6 millones) respecto al monto autorizado a agosto del 2016.

El diputado Abelino Esquivel manifestó que este presupuesto se aprobó en primer debate porque el quórum se rompió y no se pudo mostrar la voluntad de la mayoría de los diputados a la hora de escoger cuál informe votar.

“Yo de una vez dejo sentada mi posición, votar negativamente los cuatro informes, porque para mí debe de prevalecer el presupuesto que envió el Gobierno de la República con ceros recortes, porque para mí el presupuesto es un tema de una autorización de gastos y para mi es el Gobierno quien tiene la responsabilidad de administrar el presupuesto bien o mal”, dijo el legislador.

Por su parte el diputado Edgardo Araya mencionó que este presupuesto fue aprobado en primer debate sin dar la cara a la ciudadanía, un presupuesto que se aprobó en automático, sin que los que ostentaran una posición u otra tuviera la valentía de dar la cara de cómo votan.

Franklin Corella Vargas señaló que están en una posición debido a la incapacidad e intransigencia y a la falta de voluntad de construir acuerdos necesarios para evitar la afectación de ministerios estratégicos con el Ministerio de Obras Públicas y Transportes pero sobre todo con la irresponsabilidad histórica de causar un perjuicio a una institución como el Patronato Nacional de la Infancia, que es el interés superior del menor.

“Que la inversión en la niñez costarricense no debe de pasar sobre el tema de la reducción del gasto sino valorarse en la importancia, prioridad y la necesidad como país atender a la niñez costarricense de forma responsable”, dijo el diputado.

Fuente: Asamblea Legislativa.